Desafíos ambientales y económicos de Shein lo llevan hacia la sostenibilidad

Shein, el gigante textil chino, enfrenta un año crucial marcado por su posible salida a bolsa, mientras lucha por superar una serie de desafíos, especialmente en gestión de residuos y sostenibilidad.

Con una valoración potencial de hasta 90.000 millones de dólares, Shein busca materializar su debut bursátil en un contexto marcado por la incertidumbre económica y las preocupaciones ambientales y sociales. La empresa ha tenido que enfrentar críticas por sus prácticas laborales y su impacto ambiental, incluyendo su guerra comercial con Temu y su histórica jornada laboral de 75 horas semanales.

La urgencia de adaptarse a normativas más estrictas, especialmente en Europa, donde se busca reducir el “fast fashion” para 2030, plantea un desafío importante para un modelo de negocio basado en la producción masiva de prendas a bajo costo.

En este sentido, Shein ha lanzado evoluSHEIN, una iniciativa que incluye medidas como una plataforma de segunda mano, auditorías a fabricantes y un compromiso con la gestión de residuos textiles. Sin embargo, enfrenta críticas por la presencia de sustancias químicas peligrosas en sus productos, según reveló Greenpeace.

La presión por cumplir con estándares ambientales y sociales más estrictos se intensifica con el potencial debut en bolsa de Shein. Según informes del Financial Times, la empresa busca alcanzar ventas de 60.000 millones de dólares y un beneficio de 7.500 millones de dólares para 2025, mostrando un compromiso ambicioso pero necesario con la sostenibilidad y la transparencia económica.